«No tuve nada que ver»: «Pequeño J» rompió el silencio y negó su participación en el triple crimen

El caso del triple crimen que conmueve a la opinión pública dio un giro inesperado tras las recientes declaraciones de uno de los principales señalados por los investigadores. El joven conocido bajo el alias de «Pequeño J» rompió el silencio de manera categórica. Aseguró no haber tenido ningún tipo de participación en el brutal asesinato de las tres víctimas.

Acompañado por su abogado defensor, el imputado prestó declaración ante las autoridades judiciales para desligarse por completo de la hipótesis oficial. «Están buscando un culpable donde no lo hay», afirmaron desde su entorno íntimo. Insisten en que el joven cuenta con una coartada sólida que lo ubica en un lugar completamente diferente al de la escena del crimen el día del hecho.

La fiscalía, por su parte, mantiene cautela ante estos dichos. Los investigadores continúan analizando las antenas de telefonía móvil y los registros de las cámaras de seguridad de la zona para confirmar o descartar de forma definitiva la versión del sospechoso. En las próximas horas se espera que se resuelva su situación procesal mientras avanza la recolección de pruebas clave.

El hecho al que se refiere es el triple femicidio narco de Florencio Varela, ocurrido el 19 de septiembre de 2025, un brutal crimen que conmocionó al país por su extrema violencia y el sello de las mafias organizadas.

Las Víctimas y el Engaño

Identidad: Las jóvenes asesinadas fueron Brenda del Castillo (20 años), Morena Verdi (20 años) y Lara Gutiérrez (15 años).

La emboscada: Las adolescentes fueron citadas bajo engaño en la rotonda de la Tablada. Desde allí, una red de al menos 11 personas con roles coordinados las trasladó secuestradas hasta una vivienda en Florencio Varela.

El Móvil y la Tortura

Venganza narco: La principal hipótesis judicial sostiene que el crimen fue una represalia por una «mexicaneada» (robo) de una importante cantidad de droga y dinero a una banda dedicada a la venta de «tusi» (cocaína rosa) que operaba en el sur del conurbano y buscaba expandirse.

Transmisión del horror: Las tres jóvenes sufrieron crueles torturas y mutilaciones. Los asesinos ejecutaron a las víctimas una por una frente a las demás. Además, transmitieron la tortura en vivo a través de un grupo privado de redes sociales para 45 personas, utilizándolo como un mensaje mafioso de autoridad.

: Tras apuñalarlas y matarlas, los atacantes enterraron los cuerpos en un pozo en el patio de la casa.
Limpieza de la escena: La policía detuvo a personas sospechosas en el lugar mientras intentaban borrar los rastros utilizando cloro para limpiar la propiedad.

El Rol de «Pequeño J»

Presunto autor intelectual: Tony Janzen Valverde Victoriano, alias «Pequeño J» (20 años), está acusado de ser el líder de la organización criminal y quien supuestamente dio la orden de secuestrar, torturar y ejecutar a las jóvenes.

Fuga y extradición: Tras el crimen, el sospechoso huyó hacia Bolivia y luego a Perú, donde fue capturado en septiembre de 2025 gracias al rastreo de llamadas y la delación de su novia. Fue extraditado a Argentina en mayo de 2026 y está preso en el Penal de Marcos Paz bajo cargos de homicidio agravado por ensañamiento, alevosía y violencia de género.

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